El tratamiento adecuado de los contenidos y las actividades facilita el desarrollo articulado de las capacidades que se propone nuestra Área: Comprensión de información; Indagación y experimentación.
¿Qué hacemos para potenciar estas capacidades?
En cuanto a la Comprensión de la información, los docentes insistimos en el uso de buscadores en Internet, pero los estudiantes se dedican al “copia y pega” y creen que cuanta más información acumulan, van a lograr más conocimientos y nota. Para evitar esa tendencia inicial, los docentes que incorporan las TIC en el aula, cuentan en las PC con el programa Co citer, que es una ficha electrónica donde solamente se colocan partes de contenido básico y las direcciones electrónicas consultadas, en caso de querer revisarlas nuevamente.
Sin embargo, si los estudiantes copian y pegan contenidos, se les debe enseñar estrategias de elaboración y organización de la información, a fin de personalizar lo consultado e integrarlo a su estructura cognitiva. Para lograrlo, el docente debe instruirlos en algunas técnicas como el subrayado, el resumen de ideas fuerza, esquemas, mapas conceptuales y mentales (tipo espina, araña.), cuadros sinópticos, etc. Estas técnicas permiten utilizar eficazmente la información adquirida para realizar tareas y/o aplicaciones a casos de la vida cotidiana.
Posteriormente, esto le servirá al estudiante para el repaso y/o aplicación de contenidos, revisando solamente los informes ya elaborados, resúmenes, etc. recuperando su información mediante el recuerdo de conceptos relacionados.
¿En qué consiste la indagación y experimentación?
Veamos: Indagar se refiere a averiguar e inferir algo, pensando y reflexionando, por medio de preguntas. Experimentar es provocar acciones destinadas a descubrir, comprobar o demostrar prácticamente las propiedades de algo.
Nuestro entorno (el hogar, la escuela, la localidad) nos ofrece muchas posibilidades para llevar a cabo investigaciones sencillas que nos permitan conocer y comprender muchos procesos naturales. La curiosidad de los estudiantes los lleva a hacerse numerosas preguntas sobre lo que observan. Eso motiva la indagación y experimentación para contestarlas.
Los estudiantes, partiendo de este conocimiento y de la habilidad de aprender con autonomía y pensar críticamente, lograrán conciencia ambiental de su entorno.
¿Qué se pretende lograr?
En la fundamentación del área de CTA (DCN -2009) leemos que la finalidad es desarrollar competencias, capacidades, conocimientos y actitudes científicas, a través de actividades vivenciales e indagatorias; favorecer el desarrollo de actitudes hacia el trabajo cooperativo, sentido de organización, disposición emprendedora para el desarrollo de proyectos, uso de materiales y equipos. El desarrollo de estas capacidades permitirán a los futuros ciudadanos enfrentar la crisis de la “salud ambiental” del planeta.
Crear conciencia ecológica en todos los ciudadanos significa echar mano de la creatividad y del ingenio, abrir nuestra mente a la curiosidad, mirar a nuestro alrededor y ver el efecto de nuestras acciones sobre el entorno, para empezar a pensar en lo que podemos hacer para cambiar estos efectos.
En consecuencia los educadores y la educación formal, enfrentan serios retos para cumplir con las exigencias educativas de la vida moderna y los lineamientos de las pedagogías vigentes. El mundo de hoy exige ciudadanos que además de conocimientos básicos, manejen una serie de habilidades, destrezas y valores que les permitan relacionarse con su entorno de una manera crítica y responsable.
Fuentes consultadas:
“Guía metodológica para la enseñanza de ecología” Natalia Arango, María Elfi Chaves, y Peter Feinsinger (EEPE)”
Diseño Curricular Nacional- 2009